CUIDADO PARA BEBÉS Y NIÑOS

Características de la piel de bebés y niños

La piel sensible de niños y bebés requiere un cuidado especial. La piel de un bebé es cinco veces más fina que la de un adulto. La piel de un niño no se vuelve tan funcional como la de un adulto hasta que llega a los 6 años, más o menos, por lo que suele ser mucho más sensible a factores externos. En los niños más pequeños, el escudo protector natural de la piel aún no es del todo consistente.

Por consiguiente, la piel reacciona más rápidamente a los cambios de temperatura, los conservantes y los aromas químicos o los tensioactivos agresivos. Como resultado, la piel cambia. Por este motivo, es fundamental limpiar la piel de los niños con suavidad para proporcionar el mayor cuidado y proteger el escudo natural de la piel con aceites nutrientes. Los productos para el cuidado de la piel deben elaborarse a partir de componentes naturales.*

Existe una regla de oro respecto al cuidado de la piel de niños y bebés: Menos es más. Por eso, los productos neutros para el cuidado con componentes naturales, aceites nutrientes y sin fragancias artificiales son la mejor forma de cuidar de la piel sensible de un niño o un bebé.**

Fuentes:
* Birgit Gebauer-Sesterhenn / Dr. Manfred Praun (2010); «Das große GU Babybuch». Múnich; GRÄFE UND UNZER Verlag GmbH; 2.ª edición; pág. 48
** Dra. Claudia Schrader, jefa del departamento de Documentación científica de lavera

INSTRUCCIONES DE USO 

La piel de los bebés es extremadamente sensible, por lo que el aseo debe realizarse con delicadeza. La piel sana de un bebé puede regenerarse rápidamente y se limpia con facilidad con agua tibia.

Existen una serie de diferentes factores que determinan la tolerancia de la piel sensible de un niño o un bebé. La edad del niño también desempeña un papel muy importante. Además, la tolerancia puede verse afectada por algunas alergias/sensibilidades o por las estaciones.

Existen numerosos principios activos que pueden cuidar y fortalecer la piel de niños y bebés.

CONSEJOS PARA EL CUIDADO

La piel de los bebés tiene necesidades especiales dependiendo de la estación; en verano y en invierno la piel está sujeta a mucha tensión. La protección solar abundante en verano es fundamental. Si baña a los bebés con frecuencia, se recomienda no incluir aditivos en el agua. No obstante, si los padres optan por un jabón suave, deben asegurarse de enjuagar en profundidad la piel del bebé después de bañarlo.

En invierno, el clima frío y, sobre todo, el aire seco de los sistemas de calefacción pueden resecar la piel. Por lo general, la piel absorbe suficiente hidratación durante el baño. Sin embargo, la piel sensible de un bebé puede requerir la aplicación de algún producto hidratante después del baño. Los aditivos basados en aceite que calman la piel pueden ayudar.

Los productos para el cuidado de la línea Sensitive para bebés y niños también están pensados para los adultos con pieles sensibles o con tendencia a eccemas.

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